¿Qué se puede hacer con una camioneta? Se puede atropellar a una niña o se puede abrir unos boquetes para salvar a unos infantes de morir asfixiados o quemados. En la misma página del periódico me encuentro por un lado al “Héroe de Hermosillo” que utilizó su camioneta sin importarle lo material o su patrimonio y a un lado de esa noticia está la del ex diputado panista que ebrio arrolla a una niña. Cosas de la naturaleza misteriosa de la que está compuesta el ser humano.
Sobre el Héroe de Hermosillo me uno a toda la Nación en congratularme por saber que existe gente que hace caso al lado más humano de nuestra esencia, cuando leí la nota que ahora comparto me dieron ganas de llorar, ser un héroe en pleno 2009, en plena cultura del hedonismo, en pleno posmodernismo tiene mucho mérito, pero ya en casa y con la mente un tanto cuanto despejada, y en un intento de solipsismo llegaba a la conclusión de que Francisco Manuel López Villaescusa vivirá bajo el yugo, bajo el mote, bajo el destino de ser héroe y todo lo que ello conlleva, por ahora se le ve en las calles y todos quieren saludarlo, estrechar su mano, le dan regalos para su hijo que recién acaba de nacer, pero la fanaticada no se anda con miramientos, por ejemplo la sociedad no le va a permitir que el joven (tiene 23 años) vaya a divertirse a un “table dance”, o que se ponga una guarapeta, o que un día no decida ir al trabajo, o que se lleve mal con su esposa, el nivel de exigencia será fulminante, yo no le quito mèrito a su acción, sí es un héroe, pero también debemos comprender que es humano.
A por cierto nació un 28 de mayo.
Hermosillo, Sonora.- Lo que todo mundo deseaba ya se cumplió: Francisco Manuel López Villaescusa, el "Héroe de Hermosillo", ya recibió una camioneta nuevecita.
El 5 de junio, Francisco Manuel llegó rápido a la guardería a la guardería ABC del IMSS y sin pensarlo dos veces atendió la orden de su papá de hacer boquetes en la pared para rescatar a los niños que se quemaban en el interior del galerón habilitado como estancia infantil.
Personalmente, el Senador sonorense Manlio Fabio Beltrones le llamó el viernes 12, para decirle que le enviaba una Chevrolet, Silverado 2009, color blanco, cabina extendida.
"Me agradeció que salvara a los niños y dijo que era de parte de él y de su esposa, que había dado instrucciones para que me dieran una camioneta para reponerme el carro de trabajo", expresó Francisco.
La pick up, austero con valor de 267 mil pesos, llegó con factura a su nombre, placas y una carta del Senador priista.
Desde el día en que abrió los boquetes en la guardería ABC, que sirvieron para sacar a más de 100 niños, de los cuales alrededor de 70 lograron salvar la vida, Francisco se dice bendecido por Dios, porque la gente lo ha colmado de regalos y estima.
El 10 de junio, 5 días después del siniestro, nació su primer hijo, un niño que se llamará Ángel, aunque no pensaba ponerle así, pero que así lo empezaron a llamar los hermosillenses.
"Ya todo mundo le dice Ángel, así se le va a quedar", comentó.
Francisco es serio, hay que sacarle las palabras con "tirabuzón", o quizá está cohibido de tanta fama, porque, dice, la gente lo reconoce en la calle y lo detiene para agradecerle por haber abierto los boquetes.
También, la gente llega y le regala cosas para su bebé, ropita, pañales y más.
"Un día me correteó un carro, me orillé, pensé que me quería rebasar, y se bajaron unas gentes para agradecer, felicitarme, traían pañales y regalitos envueltos para mi bebé", contó agradecido.
Francisco Manuel nació un 28 de mayo de 1985, en el Hospital del IMSS, en la calle Juárez, pero el pequeño Angelito, nació en una clínica privada, el Hospital San José, no le costó nada, porque los pediatras y todos los médicos no quisieron recibir sus honorarios.
"El Héroe de Hermosillo", no se siente tal, pero agradece, incluso que le hayan llamado de una Fundación latinoamericana, para atenderlo gratuitamente de su espalda, que de tanto golpe que dio a las paredes, todavía le duele y ahora no puede levantar nada pesado.
"Me ofrecen todo, transporte, avión, quieren checarme la espalda, que todavía me duele, poquito, pero si levanto algo pesado, me queda doliendo todo el día", comentó.
Francisco Manuel está abrumado, porque también quiere trabajar, pero tanto "abrazo y beso", lo abruman, y quien lo reconoce en la calle lo detiene para felicitarlo.
Así llegó de repente a su casa Julio César Encinas, con su familia, con el rostro sonriente y lleno de agradecimiento, lo abrazaron, lo felicitaron, aunque ellos no tenían bebés en la guardería.
"Gracias, gracias, me da un chin... de gusto", le dijo sincero al ver que le habían regalado una camioneta.
"Yo ya iba con una orden, de tumbar la barda", dice Francisco Manuel para agradecer y darle el crédito a su papá, Héctor Manuel, quien le llamó desde la guardería para pedirle que llevara la camioneta porque tenía que tumbar bardas.
Sobre el Héroe de Hermosillo me uno a toda la Nación en congratularme por saber que existe gente que hace caso al lado más humano de nuestra esencia, cuando leí la nota que ahora comparto me dieron ganas de llorar, ser un héroe en pleno 2009, en plena cultura del hedonismo, en pleno posmodernismo tiene mucho mérito, pero ya en casa y con la mente un tanto cuanto despejada, y en un intento de solipsismo llegaba a la conclusión de que Francisco Manuel López Villaescusa vivirá bajo el yugo, bajo el mote, bajo el destino de ser héroe y todo lo que ello conlleva, por ahora se le ve en las calles y todos quieren saludarlo, estrechar su mano, le dan regalos para su hijo que recién acaba de nacer, pero la fanaticada no se anda con miramientos, por ejemplo la sociedad no le va a permitir que el joven (tiene 23 años) vaya a divertirse a un “table dance”, o que se ponga una guarapeta, o que un día no decida ir al trabajo, o que se lleve mal con su esposa, el nivel de exigencia será fulminante, yo no le quito mèrito a su acción, sí es un héroe, pero también debemos comprender que es humano.
A por cierto nació un 28 de mayo.
Hermosillo, Sonora.- Lo que todo mundo deseaba ya se cumplió: Francisco Manuel López Villaescusa, el "Héroe de Hermosillo", ya recibió una camioneta nuevecita.
El 5 de junio, Francisco Manuel llegó rápido a la guardería a la guardería ABC del IMSS y sin pensarlo dos veces atendió la orden de su papá de hacer boquetes en la pared para rescatar a los niños que se quemaban en el interior del galerón habilitado como estancia infantil.
Personalmente, el Senador sonorense Manlio Fabio Beltrones le llamó el viernes 12, para decirle que le enviaba una Chevrolet, Silverado 2009, color blanco, cabina extendida.
"Me agradeció que salvara a los niños y dijo que era de parte de él y de su esposa, que había dado instrucciones para que me dieran una camioneta para reponerme el carro de trabajo", expresó Francisco.
La pick up, austero con valor de 267 mil pesos, llegó con factura a su nombre, placas y una carta del Senador priista.
Desde el día en que abrió los boquetes en la guardería ABC, que sirvieron para sacar a más de 100 niños, de los cuales alrededor de 70 lograron salvar la vida, Francisco se dice bendecido por Dios, porque la gente lo ha colmado de regalos y estima.
El 10 de junio, 5 días después del siniestro, nació su primer hijo, un niño que se llamará Ángel, aunque no pensaba ponerle así, pero que así lo empezaron a llamar los hermosillenses.
"Ya todo mundo le dice Ángel, así se le va a quedar", comentó.
Francisco es serio, hay que sacarle las palabras con "tirabuzón", o quizá está cohibido de tanta fama, porque, dice, la gente lo reconoce en la calle y lo detiene para agradecerle por haber abierto los boquetes.
También, la gente llega y le regala cosas para su bebé, ropita, pañales y más.
"Un día me correteó un carro, me orillé, pensé que me quería rebasar, y se bajaron unas gentes para agradecer, felicitarme, traían pañales y regalitos envueltos para mi bebé", contó agradecido.
Francisco Manuel nació un 28 de mayo de 1985, en el Hospital del IMSS, en la calle Juárez, pero el pequeño Angelito, nació en una clínica privada, el Hospital San José, no le costó nada, porque los pediatras y todos los médicos no quisieron recibir sus honorarios.
"El Héroe de Hermosillo", no se siente tal, pero agradece, incluso que le hayan llamado de una Fundación latinoamericana, para atenderlo gratuitamente de su espalda, que de tanto golpe que dio a las paredes, todavía le duele y ahora no puede levantar nada pesado.
"Me ofrecen todo, transporte, avión, quieren checarme la espalda, que todavía me duele, poquito, pero si levanto algo pesado, me queda doliendo todo el día", comentó.
Francisco Manuel está abrumado, porque también quiere trabajar, pero tanto "abrazo y beso", lo abruman, y quien lo reconoce en la calle lo detiene para felicitarlo.
Así llegó de repente a su casa Julio César Encinas, con su familia, con el rostro sonriente y lleno de agradecimiento, lo abrazaron, lo felicitaron, aunque ellos no tenían bebés en la guardería.
"Gracias, gracias, me da un chin... de gusto", le dijo sincero al ver que le habían regalado una camioneta.
"Yo ya iba con una orden, de tumbar la barda", dice Francisco Manuel para agradecer y darle el crédito a su papá, Héctor Manuel, quien le llamó desde la guardería para pedirle que llevara la camioneta porque tenía que tumbar bardas.

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