16 diciembre 2009

En domingo nunca pasa nada. Hasta que pasa

Me encuentro con este texto de la autora Gabriela Warkentin, en donde desentraña las diversas hipótesis del porqué en domingo fue la toma de Luz y Fuerza del Centro, así como la poderosa ola mediática y su influencia en la opinión ública. Un texto con un tema muy serio visto desde un punto de vista muy entretenido.

Que lo disfruten.



¡La toma de LyFC también será twitteada!

Gabriela Warkentin

Directora del Departamento de Comunicación de la UIA; Colaboración especial

Agencia El Universal



En domingo nunca pasa nada. Hasta que pasa. Cuando la Policía Federal Preventiva tomaba las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro, la ola mediática ya estaba desatada. Apenas terminaba el futbol, el triunfo de México sobre El Salvador había sido profusamente discutido a través de las redes sociales de internet. Entonces apareció el tema de la compañía de Luz y Fuerza del Centro.

Si quienes toman decisiones en este país aún no entienden que asomarse a las discusiones que se suscitan en las redes sociales (Facebook, Twitter, etcétera) les permite tomar el pulso de lo que piensa un sector de la población, se están perdiendo de un termómetro fundamental.

Pasada la medianoche y con el triunfo de México en la cuesta de la fiesta, el hervidero ya era notable. Comenzaron a fluir los primeros mensajes que hablaban de lo que sucedía y, por supuesto, las primeras opiniones.

Por ahí de las 2:30 de la mañana del domingo ya había en la red reportes puntuales y los internautas daban rienda suelta a opiniones, conspiraciones, aplausos, abucheos, temores, convocatorias, más conspiraciones y mucha, mucha opinión. La víscera, de por sí ya alborotada por la tarde futbolera, se movía a horcajadas. Porque recordemos que lo que se manifiesta en las redes es sobre todo la víscera, para bien y para mal. El análisis viene en otro momento, la cabeza fría y serena requiere de otros tiempos.

Cuando George W. Bush y Al Gore concurrieron a las elecciones presidenciales, varios diarios amanecieron con sus tirajes completos dedicados al triunfo de Gore, que ya había sido puesto en duda. Aquí también sucedió cosa similar: algunos diarios no lograron meter en su edición impresa la nota sobre la liquidación de LyFC. El peso de la materialidad de la palabra impresa frente a la movilidad de la palabra electrónica.

Para cuando amaneció el domingo, se habían trazado ya las principales líneas de argumentación: “Bien por el Presidente, ¡ya era hora de que se mostrara así!”; “El Presidente es un hijo de su tal por cual: ¡está llevando al país a la guerra!”; “Si ya se fueron contra el SME, ¿cuándo los demás sindicatos?”; “Esta es una clara estrategia para acabar con el sindicalismo en el país”.

Luego vendrían las narrativas más enredadas: “Aguirre se prestó: ¡hizo que ganara México para facilitarle el movimiento al Presidente!”; “No es la primera vez en el mundo que se aprovecha el futbol para dar un golpe autoritario”; y hubo quienes incluso sugirieron que había algún tipo de vinculación entre la polémica Ley de Medios de Argentina, el decreto contra la libertad de expresión en Honduras y la liquidación de la compañía de Luz y Fuerza del Centro: algo así como un efecto de choque que recorría el continente. Curioso, pero así funciona nuestra vena conspiradora.

Hacia el mediodía de domingo, internet estaba al rojo vivo: miles, literalmente miles de mensajes circulaban en los foros de opinión de los diarios (el que abrió EL UNIVERSAL registró una concurrencia sostenida). Algunas de las palabras más usadas: traición, fascismo, sabotaje, pantalones, orgullo, pena, alegría, tristeza. La primera lectura parecía mostrar una opinión más favorable hacia el gobierno federal; pero con el paso de las horas se hicieron visibles las discrepancias y las descalificaciones.

Con la metodología adecuada, nuestros encuestadores seguro darán en tiempo y forma el sentir de la población sobre lo sucedido. Pero si las redes sociales y su dinámica son espejo de algo, entonces mostraron esa aún clara y dolorosa división que hay en nuestro país respecto de los temas más esenciales. Nos volcamos hacia la desconfianza o el reconocimiento; en medio, y para el matiz, nada más no hay espacio.

En domingo no pasa nada, hasta que pasa. Y sí, la liquidación de Luz y Fuerza del Centro también fue twitteada.

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